La adolescencia

Es la etapa de transición entre la infancia y la vida adulta, es la despedida de las dependencias infantiles y un continuo esfuerzo para lograr un conocimiento personal satisfactorio.

El adolescente es un viajero sin mapa, que ha abandonado una localidad sin conocer del todo la siguiente. Es una etapa de cambios continuos e inesperados que se mueven entre las libertades del pasado y las responsabilidades del futuro.

Es también, y fundamentalmente, una etapa de cambios bienvenidos, crisis bienvenidas y adaptaciones bienvenidas.

Trastornos de conducta


Desobediencia sistemática

La etapa adolescente es de cambios, cambios de comportamiento y del estado de ánimo, momentos de rebeldía y de desafío, lo que facilita episodios normales de desobediencia puntual  (así ocurre con la mayoría de adolescentes), no obstante, cuando la falta de cumplimiento de las normas, se da de forma reiterada y sin respeto a ningún tipo de autoridad,  nos encontramos ante una situación problemática, ante un probable trastorno de conducta, mucho más difícil de afrontar y reconducir.

Los padres deben mostrar autoridad, procurando que las normas que establezcan sean justas y adecuadas. En su logro tienen que entender y comprender la etapa adolescente, aplicar y saber administrar las normas adecuadas en cada momento, y no excederse en ellas, sin pretender que sus hijos sean siempre perfectos y  aceptando que sus “formas de hacer” no siempre deben de coincidir con las suyas.

Entre las características de los adolescentes con trastornos  de conducta encontramos:

• Desobediencia reiterada.
• Arrogancia.
• Baja tolerancia a la frustración.
• Actitudes desafiantes y negativistas/oposicionistas.
• Actitudes exigentes con los que le rodean.
• Egocentrismo.
• Tozudez excesiva, son mentalmente poco flexibles.
• Utilizan expresiones y palabras malsonantes.
• Muestran dificultades para cumplir las normas de los adultos y figuras de autoridad, como familiares y maestros.
• Están malhumorados e irritables.
• Fácilmente faltan a clase, o tienen problemas escolares por su comportamiento, donde se producen castigos y expulsiones.
• Pueden presentarse fugas de casa, a pesar de las prohibiciones paternas, y vuelta al hogar, en horas no pactadas.

 

Agresiones físicas frecuentes

Se trata de adolescentes que transgreden las normas de relación interpersonal, ya sea en el núcleo familiar o social, no respetando los derechos básicos de los demás y con un carácter perturbador para el entorno social.

Normalmente este comportamiento desadaptado, agresivo, incluso antisocial, se presenta de forma reiterada en casa, en la escuela y en todos los ámbitos donde el adolescente desarrolla su vida diaria.

Entre las características de este apartado, encontramos adolescentes que muestran:

• Agresividad, a nivel verbal y físico: insultos, palabras y expresiones malsonantes, falta de respeto, especialmente con los adultos, así como agresiones físicas en forma de empujones, romper cosas, golpes, patadas, peleas, etc.


• Crueldad con personas y / o animales.
• Conductas sociales desadaptadas.
• Manipulación de las relaciones interpersonales.
• Desobediencia los valores y normas establecidas.
• Reacciones negativas ante los convencionalismos y formalismos.
• Actuaciones impulsivas (falta de control de los impulsos en diversas               situaciones).
• Crisis de rabia, acompañadas de agresividad hacia los bienes, mobiliario, o         personas que lo rodean.
• Fácilmente susceptibles, reaccionan a las mínimas provocaciones, incluso cuando éstas no están presentes, buscan discusiones y conflictos.
• Peleas frecuentes, dentro y fuera de casa.
• Utilización de algunas armas.
• Destrucción de propiedad ajenos o de bienes e inmuebles dentro del hogar familiar.
• Ausencia de sentimientos de culpa y / o autocrítica.
• Falta de sensibilidad y de empatía hacia los sentimientos de los demás.

Robos y mentiras

Nos encontramos con adolescentes, que recurren fácilmente a los robos, así como a las mentiras, de forma reiterada, pudiendo no tener sentido de culpa, con lo cual, sus conductas se repiten en el tiempo, y más si encuentran beneficio al no ser castigados o penalizados, lo cual les refuerza en sus actitudes.

Entre las características de estos adolescentes observamos que:

• Llevan a cabo robos de dinero o de los bienes del hogar, así como de automóviles, o bienes de otras personas.
• A menudo mienten para obtener bienes o favores, o para evitar obligaciones.
• Estafan menudo a otros, creando falsas esperanzas.
• Pueden robar objetos de cierto valor, aunque puede ser sin enfrentamiento con la víctima (por ejemplo: robos en tiendas, pero sin amenazar, intimidar ni destrozar la propiedad).
• Asimismo, pueden haber robos con enfrentamiento con la víctima, atacándola con violencia (bolsos, carteras, etc.), incluyendo la extorsión o el robo a mano armada.
• Pueden hacer falsificaciones

• Los padres de estos adolescentes pueden mostrar falta de autoridad o miedo, tolerando y justificando sin apenas ningún tipo de sanción estos comportamientos

Hay que tener en cuenta que el hecho de acostumbrarse a este tipo de comportamientos, aunque sean leves, ya bien por el hecho de los robos como por las mentiras, puede crear problemas mayores en un futuro inmediato, bien de carácter familiar, social y / o legal, ya que lo que eran hechos puntuales, se convierten en una forma "habitual" de ser y vivir.

Conductas sexuales inadecuadas

Los adolescentes que mantienen relaciones sexuales completas asumen básicamente dos riesgos: el embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual (SIDA, sífilis, hepatitis, herpes, parasitosis, entre otros).

Muchos de los jóvenes no toman las prevenciones adecuadas, entre las que se encuentran, la no utilización o la mala utilización de métodos anticonceptivos y profilácticos, como la no utilización de preservativos o de otros métodos anticonceptivos.

Entre los factores que juegan un papel importante en el incremento de las enfermedades de transmisión sexual encontramos:

• La edad cada vez más temprana de la primera relación sexual.
• El aumento de la actividad sexual de los adolescentes: número de parejas y contactos.
• La desaparición del miedo al embarazo, dada la facilidad del uso de los métodos anticonceptivos.
• El convencimiento generalizado de que muchas de estas enfermedades, son, hoy en día, fácilmente curables.
• La mayor movilidad de la población de diferentes nacionalidades.
• La promiscuidad sexual que existe en algunos grupos de población.
• El aumento del número de cepas de algunos gérmenes resistentes a los anti-infecciosos tradicionales.
• La existencia de un mayor número de personas que se comportan como asintomáticos portadores, pero que pueden contagiar.


Por otra parte, hay que tener en cuenta los riesgos que tiene el hecho de mantener relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol y / o otras drogas, debido a que el adolescente puede no ser consciente de lo que hace y puede que no ponga los medios adecuados o que no sepa lo que hace ni con quien mantiene relaciona sexuales. Asimismo, por otra parte, ha aumentado el número de tratamientos postcoitales, después de haber transcurrido pocas horas, lo cual a su vez facilita a los jóvenes de forma errónea a la no precaución ni prevención en el momento de mantener relaciones.

Consumo de tóxicos

La adolescencia es un periodo en el que la experimentación de sustancias es muy frecuente.

Entre los diferentes grupos de drogas tóxicas nos encontramos con:

• Depresoras del sistema nervioso central (alcohol, hipnóticos, ansiolíticos, analgésicos, heroína, etc.)
• Estimulantes del sistema nervioso central (anfetaminas, cocaína, cafeína, nicotina)
• Perturbadoras del sistema nervioso central (alucinógenos, cannabis y derivados, disolventes, etc.)
La mejor medida preventiva de la drogadicción en el adolescente es la propia familia, es el hecho de haber tenido una infancia feliz, con una plena integración y con atención a sus demandas y pequeños conflictos.

Los adolescentes pasan por diferentes etapas, una vez se inician en el consumo de drogas tóxicas:

-1ª. Experimentación: etapa de curiosidad, e iniciación en el consumo de tóxicos.

-2ª. Período intermedio: el adolescente al creer que controla el uso de drogas, busca los efectos deseados sin miedo inicial.

-3ª. Dependencia: pérdida del control del uso, sólo se preocupa "de estar colocado", y se producen cambios de comportamiento importantes.

-4ª. Destrucción o síndrome cerebral tóxico: se trata de adolescentes y jóvenes "muy pegados", los cuales utilizan la droga más que buscar las sensaciones eufóricas de éstas, para intentar evitar las sensaciones negativas.

Entre los factores que facilitan el consumo de tóxicos se encuentran a nivel personal: la falta de información o conocimiento, el estrés, la presión grupal, la autoestima, los pobres recursos personales de afrontamiento, el bajo control del impulso, el comportamiento antisocial precoz, etc. Otros aspectos, serían la falta de éxito a nivel escolar, lo que conduce al adolescente a refugiarse en otro tipo de éxitos, viviendo de forma peligrosa. Finalmente destacar que a partir del momento en que el adolescente sobreestima su propia capacidad de control sobre su consumo y la situación de riesgo que conlleva, comienza a aumentar sus niveles de consumo, su descompensación comportamental y su deterioro neurológico.

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Web actualitzada el Domingo 12 Noviembre 2017, 21:45