DUELO
Conoce los síntomas del duelo en las distintas etapas; primera infancia, infantil y adolescencia
Cómo detectar los primeros síntomas del duelo, en la pérdida de alguien cercano o muerte de un familiar.
• EL DUELO EN LA PRIMERA INFANCIA
Todos afrontamos la muerte y el luto de forma diferente. Si tiene más de un hijo, podría notar que expresan sus sentimientos de forma distinta. Esto puede deberse a muchos aspectos, como por ejemplo, la personalidad, así como también a la etapa del desarrollo en la que se encuentran.
El concepto de muerte se adquiere de forma progresiva. Hasta los 3 años no existe ninguna aproximación al concepto de muerte. No se entiende en niños menores de 3 años. A partir de los 3 años existe una aproximación al concepto de muerte, pero se entiende como reversible y no se pueden entender las relaciones causales implícitas. Por tanto, podría parecer que no están demasiado preocupados y seguir mostrando alegría e implicación en el juego sin problemas.

• SITUACIONES HABITUALES
• Regresión a comportamientos de edades anteriores, como chuparse el dedo y hacerse pipi en la cama.
• Problemas para dormir.
•Irritabilidad o confusión.
• Pesadillas.
• Regresión a comportamientos de edades anteriores.
• Cambios en el sueño y la alimentación.
• Juego más violento.
• Intentar de alguna forma asumir el papel de la persona que murió.

• CUANDO ME DEBE PREOCUPAR EL DUELO EN LA INFANCIA
• Pesadillas e insomnio.
• Apatía.
• Alteraciones en la alimentación.
• Exceso de llanto prolongado en el tiempo.
• Rabietas frecuentes y duraderas que antes no se producían.
• Somatizaciones.
• Miedo excesivo a separarse de las personas de referencia.
• Pérdida de hábitos adquiridos.
Si los signos de alarma persisten pasado el período de duelo y los síntomas son intensos es necesario pedir ayuda profesional.

• ACOMPANYAR EL DUELO DE LOS INFANTES DESDE EL ENTORNO
- Ser completamente honesto y contar la verdad sin apartarlo de la realidad.
- Informar lo antes posible, en un lugar y momento adecuado para las personas de referencia con las que tiene un buen vínculo.
- Explicar lo que ha sucedido con palabras sencillas y sinceras transmitiendo la emoción «ha sucedido algo muy triste, el abuelo se ha muerto y ya no estará más con nosotros porque ha dejado de vivir…».
- Explicar en pocas palabras cómo sucedió la muerte «muy, muy enfermo», «ha tenido un accidente».
- Transmitir que todo el mundo se muere, como todos los seres vivos (plantas, animales…) generalmente cuando nos hacemos mucho ancianos y no es culpa de nadie.
- Permitir que participe de los rituales funerarios dejando margen a la elección y anticipando la explicación de lo que verá, escuchará y por qué se hacen. Toda la ceremonia en niños pequeños no es aconsejable.
- Animar y validar a expresar lo que se siente en la familia (intentar no invalidar diciendo: no llores, debes ser valiente, no debes estar triste).
Expresamos y hablamos pero después, aunque sea difícil debemos intentar ir volviendo a nuestra rutina habitual.
Es positivo seguir hablando de la persona difunta, seguir teniendo fotografías, y si nos emocionamos no ocurre nada. - Mantenerse física y emocionalmente cerca del niño/adolescente.
- Respetar momentos de intimidad y estar separados/solos.
- Estar atento a la aparición de signos de alarma.
TRASTORNOS RELACIONADOS
► No se han indicado transtornos relacionados.
• EL DUELO EN LA INFANCIA
Todos afrontamos la muerte y el luto de forma diferente. Si tiene más de un hijo, podría notar que expresan sus sentimientos de forma diferente. Esto puede deberse a muchos aspectos, como por ejemplo, la personalidad, así como también a la etapa del desarrollo en la que se encuentran.
De los 7-11 años empieza a comprenderse el concepto de muerte y su irreversibilidad y universalidad. Después progresivamente también se entiende que no sólo mueren los demás, también nosotros. Por tanto, puede que necesiten ayuda de sus padres y de otros cuidadores para aprender a procesar y afrontar la pérdida.
Más del 80% de niños que han perdido a un progenitor superan satisfactoriamente la pérdida sin consecuencias futuras o secuelas.

• SITUACIONES HABITUALES EN EL DUELO
• Regresión a comportamientos de edades anteriores
• Dificultades en el aprendizaje o bajada del rendimiento académico
• Alejarse o distanciarse de los amigos
• Mal comportamiento
• Cambios en los hábitos de alimentación y sueño
• Pensamientos sobre su propia muerte.

• CUANDO ME DEBE PREOCUPAR
• Pesadillas e insomnio
• Apatía
• Exceso de llanto prolongado en el tiempo
• Expresiones reiteradas de deseo de reencuentro e imitación persistente
• Somatizaciones
• Miedo a quedarse solo
• Alteraciones en la alimentación
• Bajada del rendimiento escolar
• Si los signos de alarma persisten pasado el período de duelo y los síntomas son intensos es necesario pedir ayuda profesional.

• ACOMPAÑAR EL DUELO DESDE EL ENTONRO
- Ser completamente honesto y contar la verdad sin apartarlo de la realidad.Ç
- Informar lo antes posible, en un lugar y momento adecuado para las personas de referencia con las que tiene un buen vínculo.
- Explicar lo que ha sucedido con palabras sencillas y sinceras transmitiendo la emoción «ha sucedido algo muy triste, el abuelo se ha muerto y ya no estará más con nosotros porque ha dejado de vivir…».
- Explicar en pocas palabras cómo sucedió la muerte «muy, muy enfermo», «ha tenido un accidente».
- Transmitir que todo el mundo se muere, como todos los seres vivos (plantas, animales…) generalmente cuando nos hacemos mucho ancianos y no es culpa de nadie.
- Permitir que participe de los rituales funerarios dejando margen a la elección y anticipando la explicación de lo que verá, escuchará y por qué se hacen. Toda la ceremonia en niños pequeños no es aconsejable.
- Animar y validar a expresar lo que se siente en la familia (intentar no invalidar diciendo: no llores, debes ser valiente, no debes estar triste).
Expresamos y hablamos pero después, aunque sea difícil debemos intentar ir volviendo a nuestra rutina habitual.
Es positivo seguir hablando de la persona difunta, seguir teniendo fotografías, y si nos emocionamos no ocurre nada. - Mantenerse física y emocionalmente cerca del niño/adolescente.
- Respetar momentos de intimidad y estar separados/solos.
- Estar atento a la aparición de signos de alarma.
TRASTORNOS RELACIONADOS
► No se han indicado trastornos relacionados.
• EL DUELO EN ADOLESCENTES y JÓVENES
Todos afrontamos la muerte y el luto de forma diferente. Si tiene más de un hijo, podría notar que expresan sus sentimientos de forma diferente. Esto puede deberse a muchos aspectos, como por ejemplo, la personalidad, así como también a la etapa del desarrollo en la que se encuentran.

• SITUACIONES HABITUALES EN EL DUELO
• Tristeza
• Negación
• Regresión a comportamientos de edades anteriores
• Conductas de riesgo

• CUANDO ME DEBE PREOCUPAR
• Apatía
• Periodo prolongado de pérdida de interés por amigos y actividades que le gustaban
• Pesadillas e insomnio
• Miedo a estar solo
• Somatizaciones
• Expresiones reiteradas de deseo de reencuentro
• Bajada del rendimiento escolar.
• Sentimiento de culpa.
• Alteraciones en la alimentación.
• Pensamiento reiterativo de deseo de muerte y deseo de haber muerto en su sitio.
• Sentimiento de inutilidad y falta de sentido.
Si los signos de alarma persisten pasado el período de duelo y los síntomas son intensos es necesario pedir ayuda profesional.

• ACOMPAÑAR EL DUELO DESDE EL ENTORNO
- Ser completamente honesto y contar la verdad sin apartarlo de la realidad.
- Informar lo antes posible, en un lugar y momento adecuado para las personas de referencia con las que tiene un buen vínculo.
- Explicar lo que ha sucedido con palabras sencillas y sinceras transmitiendo la emoción «ha sucedido algo muy triste, el abuelo se ha muerto y ya no estará más con nosotros porque ha dejado de vivir…».
- Explicar en pocas palabras cómo sucedió la muerte «muy, muy enfermo», «ha tenido un accidente».
- Transmitir que todo el mundo se muere, como todos los seres vivos (plantas, animales…) generalmente cuando nos hacemos mucho ancianos y no es culpa de nadie.
- Permitir que participe de los rituales funerarios dejando margen a la elección y anticipando la explicación de lo que verá, escuchará y por qué se hacen. Toda la ceremonia en niños pequeños no es aconsejable.
- Animar y validar a expresar lo que se siente en la familia (intentar no invalidar diciendo: no llores, debes ser valiente, no debes estar triste).
Expresamos y hablamos pero después, aunque sea difícil debemos intentar ir volviendo a nuestra rutina habitual.
Es positivo seguir hablando de la persona difunta, seguir teniendo fotografías, y si nos emocionamos no ocurre nada. - Mantenerse física y emocionalmente cerca del niño/adolescente.
- Respetar momentos de intimidad y estar separados/solos.
- Estar atento a la aparición de signos de alarma.
Pedir cita
PSICOLOGIA / PSIQUIATRIA INFANTIL I ADOLESCENT A BARCELONA
Centre Guia respon a la necessitat actual d’oferir un servei d’alta qualitat diagnòstica i terapèutica en Salut Mental per la infància i adolescència.
La nostra unitat està formada per un equip professional multidisciplinari integrat per especialistes en, Psicologia Clínica Infantil i Juvenil, Psicopedagogia i Psiquiatria.
CENTRE GUIA
Eixample – Sagrada Familia
Valencia 377 – 379 Entl 2ª
08013 – BARCELONA
Dilluns a divendres
9:30h – 14h i 15:30 – 19:30
Dilluns a divendres
9:30h – 14h i 15:30 – 19:30
CENTRO MEDICO TEKNON
Unitat de Paidopsiquiatria
Marquesa de Villallonga 12, consulta 2
08017 – BARCELONA
Dilluns a divendres
10:00h – 14h i 15:30 – 19:30
Centre Sanitari de Psiquiatria i Psicologia Infanto-Juvenil del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya
La informació proporcionada en aquesta web, és només pel seu coneixement general i no és substitut de consells mèdics o professionals per a condicions mèdiques especifiques. Vostè no ha d’utilitzar aquesta informació per a diagnosticar o tractar cap problema de salut o malaltia sense consultar amb un professional mèdic.
© Centre Guia – Avís legal – Política de privacitat – Política de Cookies