Etapa Escolar

La etapa escolar

Es el período de desarrollo que empieza con el inicio escolar y finaliza con la adolescencia.

A esta edad el niño tiene que salir de su casa y entrar en un mundo desconocido, donde las personas que formaban su familia y su mundo hasta ese momento se quedan fuera. Su éxito o fracaso en este período dependerá en parte de las habilidades que haya desarrollado en sus años de vida anteriores. Este hecho marca el inicio de contacto del niño con la sociedad a la que pertenece, la cual le exige de nuevas habilidades.

Por otro lado, la relación con sus padres cambia iniciándose un proceso gradual de independencia y autonomía, donde aparece el grupo de amigos como un referente importante que se constituye como uno de los ejes centrales de su desarrollo.

Menosprecio personal y/o ideas de muerte

Los niños con bajo autoconcepto muestran sentimientos de inutilidad, incapacidad, culpabilidad y sentimientos de inferioridad. Estos sentimientos derivan en una baja autoestima. Ésta puede generar en los niños sentimientos como angustia, dolor, indecisión, desánimo, pereza y vergüenza, entre otros y puede llevar a los niños a sentirse poco valorados y compararse con los demás, sobrevalorando sus virtudes y capacidades y despreciando las propias.

Estos sentimientos pueden llevar a no tener objetivos, a no ver sentido a nada, y se convencen ellos mismos de que son incapaces de lograr sus objetivos. Como resultado de ello, rinden menos en los estudios y les resulta más difícil hacer amigos, son menos felices y les cuesta enfrentarse a los propios errores, frustraciones y fracasos.

A veces puede ir también asociado el bajo auto-concepto a niños perfeccionistas, ansiosos y autoexigentes.

La autoestima no es algo fijo de por vida y habitualmente se puede mejorar. En algunos casos, puede ser necesario la ayuda de un profesional de la salud mental que ayude a interpretar la realidad de forma positiva y enseñar a darse cuenta de las cualidades  personales que nos hacen únicos y especiales.

La manifestación de ideas de muerte, puede verbalizarse como pensamientos que pueden variar desde ideas de que la vida no vale la pena, hasta planes bien estructurados sobre cómo morir o intensas preocupaciones de hacerse daño o autolesionarse.

Hay que saber  diferenciar estas verbalizaciones  de otras hechas en momentos explosivos puntuales en los que dicen comentarios que no se piensan, o de momentos de histrionismo y llamada de atención.

Antes de la pubertad, tanto el suicidio como la tentativa son excepcionales, posiblemente debido a la inmadurez que dificulta la planificación y ejecución. Sin embargo, si se detectan pensamientos o ideas de muerte en los niños, es necesario consultar con un profesional experto con el objetivo de evaluar y tratar.

 

La información proporcionada en esta web, es sólo para su conocimiento general y no es sustitutivo de consejos médicos o profesionales para condiciones médicas específicas. Usted no debe utilizar esta información para diagnosticar o tratar ningún problema de salud o enfermedad sin consultar a un profesional médico.

Web actualitzada el Viernes 15 Noviembre 2019, 11:34